En esta era de la información y el conocimiento, y en Cuba en particular, el modelo de desarrollo social confirma la necesidad de que en la formación académica y profesional del comunicador social se asienten apropiaciones en torno a la ética y deontología como corpus de prácticas de regulación y autorregulación. 

La asignatura canaliza el debate conceptual y la reflexión en profundidad en torno al papel del comunicador social como garante de servicio público y como productor/reproductor simbólico comprometido, en las condiciones de la sociedad cubana contemporánea.