Currículo

Currículo

de Maydalis Ibargollín Cepero -
Número de respuestas: 1

El currículo constituye una categoría central en la teoría pedagógica, pues articula los fines educativos con los contenidos, métodos y formas de evaluación. Desde una perspectiva epistemológica, puede asumirse como construcción social e histórica que refleja las necesidades de la sociedad y, al mismo tiempo, las particularidades de cada contexto educativo.  

En el ámbito de la Enseñanza Técnica y Profesional, el currículo no puede limitarse a la transmisión de saberes; debe integrar valores, competencias y actitudes que preparen al estudiante para desempeñarse como futuro profesional responsable. Por ello, resulta pertinente debatir si el currículo debe entenderse como un instrumento normativo que regula la práctica docente o como un proceso dinámico que se transforma en interacción con los sujetos que lo viven.  Reflexionar sobre estas posiciones permite reconocer que el currículo no es un esquema rígido, sino un espacio de diálogo entre teoría y práctica, donde confluyen las exigencias sociales, las políticas educativas y la creatividad del docente. En consecuencia, asumir una postura crítica frente al currículo implica reconocer su carácter flexible y contextual, capaz de responder a los retos de la formación integral en la Educación Tècnica y Profesional.  

En respuesta a Maydalis Ibargollín Cepero

Re: Currículo

de Katia Torres Ponce -
Teniendo en cuenta el tema de investigación de la maestría: estrategia didáctica para la integración intercultural, pienso que el currículo debería estructurarse sobre una base epistemológica que conciba el currículo como una praxis. Es decir, como una acción reflexiva y transformadora que se construye en la interacción dialógica, con una clara intencionalidad de formar a sus estudiantes no solo como competentes usuarios del idioma, sino como intelectuales capaces de mediar entre culturas desde una postura de respeto, identidad y justicia social.
Desde la perspectiva de la investigación, asumir una postura epistemológica sobre el currículo implica concebirlo no como un mero plan técnico o un proceso espontáneo, sino fundamentalmente como una praxis. Esta concepción, que bebe de las fuentes de la teoría sociocrítica (Freire, Carr, Kemmis) y se nutre del enfoque interpretativo, entiende el currículo como una acción reflexiva y transformadora que se construye dialógicamente en la interacción del aula. En esta praxis, los elementos del enfoque técnico (objetivos, contenidos, evaluación) se ponen al servicio de una intencionalidad formativa superior: la creación de espacios de diálogo intercultural donde los estudiantes, desde su identidad cubana, no solo desarrollen la competencia comunicativa en inglés, sino que se constituyan en intelectuales críticos y mediadores culturales. Se trata, en esencia, de formar profesionales capaces de navegar y cuestionar las relaciones de poder implícitas en el uso del inglés como lengua global, promoviendo un intercambio basado en el respeto, la justicia social y la reafirmación de su propia identidad.