Teniendo en cuenta el tema de investigación de la maestría: estrategia didáctica para la integración intercultural, pienso que el currículo debería estructurarse sobre una base epistemológica que conciba el currículo como una praxis. Es decir, como una acción reflexiva y transformadora que se construye en la interacción dialógica, con una clara intencionalidad de formar a sus estudiantes no solo como competentes usuarios del idioma, sino como intelectuales capaces de mediar entre culturas desde una postura de respeto, identidad y justicia social.
Desde la perspectiva de la investigación, asumir una postura epistemológica sobre el currículo implica concebirlo no como un mero plan técnico o un proceso espontáneo, sino fundamentalmente como una praxis. Esta concepción, que bebe de las fuentes de la teoría sociocrítica (Freire, Carr, Kemmis) y se nutre del enfoque interpretativo, entiende el currículo como una acción reflexiva y transformadora que se construye dialógicamente en la interacción del aula. En esta praxis, los elementos del enfoque técnico (objetivos, contenidos, evaluación) se ponen al servicio de una intencionalidad formativa superior: la creación de espacios de diálogo intercultural donde los estudiantes, desde su identidad cubana, no solo desarrollen la competencia comunicativa en inglés, sino que se constituyan en intelectuales críticos y mediadores culturales. Se trata, en esencia, de formar profesionales capaces de navegar y cuestionar las relaciones de poder implícitas en el uso del inglés como lengua global, promoviendo un intercambio basado en el respeto, la justicia social y la reafirmación de su propia identidad.
Desde la perspectiva de la investigación, asumir una postura epistemológica sobre el currículo implica concebirlo no como un mero plan técnico o un proceso espontáneo, sino fundamentalmente como una praxis. Esta concepción, que bebe de las fuentes de la teoría sociocrítica (Freire, Carr, Kemmis) y se nutre del enfoque interpretativo, entiende el currículo como una acción reflexiva y transformadora que se construye dialógicamente en la interacción del aula. En esta praxis, los elementos del enfoque técnico (objetivos, contenidos, evaluación) se ponen al servicio de una intencionalidad formativa superior: la creación de espacios de diálogo intercultural donde los estudiantes, desde su identidad cubana, no solo desarrollen la competencia comunicativa en inglés, sino que se constituyan en intelectuales críticos y mediadores culturales. Se trata, en esencia, de formar profesionales capaces de navegar y cuestionar las relaciones de poder implícitas en el uso del inglés como lengua global, promoviendo un intercambio basado en el respeto, la justicia social y la reafirmación de su propia identidad.