1 Desde nuestra práctica diaria podemos sistematizar las experiencias a través del registro constante y organizado de la información de los casos utilizando herramientas como diarios de campo, informes sociales y evaluaciones periódicas. Esto no solo permite describir lo que hacemos, sino también reflexionar críticamente sobre cada intervención. Además es importante analizar los resultados obtenidos identificar qué estrategias funcionan mejor y reconocer los errores lo cual contribuye al aprendizaje profesional.La socialización de estas experiencias con otros trabajadores sociales, ya sea en reuniones, talleres o espacios académicos, también fortalece el desarrollo del Trabajo Social cubano, ya que se construye conocimiento colectivo basado en la práctica real.
2 No es posible realizar una intervención profesional adecuada sin un proceso previo de investigación porque esta nos permite comprender de manera integral la situación problema, el contexto social y las características de las personas involucradas. Intervenir sin investigar implica actuar basados en suposiciones o criterios personales lo cual puede llevar a decisiones incorrectas o intervenciones ineficaces. Entre los principales riesgos están no identificar las verdaderas causas del problema, reproducir prejuicios o incluso empeorar la situación.Además, se afecta la ética profesional ya que no se estaría actuando de manera responsable ni fundamentada.
3 En la práctica del Trabajo Social muchas veces se presentan situaciones que requieren respuestas inmediatas, lo que genera una tensión con el tiempo que necesita el método profesional para desarrollarse correctamente. Para manejar esto es necesario encontrar un equilibrio aplicando el método de forma flexible. En un primer momento se pueden tomar decisiones rápidas basadas en un diagnóstico inicial que permita atender la urgencia pero luego se debe profundizar en el análisis del caso y continuar con las demás etapas del proceso. De esta forma se evita actuar de manera improvisada y se mantiene el rigor profesional.
4 Cuando el principio de autodeterminación de la persona entra en conflicto con lo que el profesional considera que es mejor para ella, se debe priorizar el respeto a su autonomía ya que es un principio fundamental del Trabajo Social. Sin embargo esto no significa que el profesional se mantenga al margen, sino que debe orientar, informar y acompañar para que la persona pueda tomar decisiones más conscientes.Es importante explicar las posibles consecuencias y ofrecer alternativas sin imponer criterios. En situaciones donde exista un riesgo para la vida o para otras personas, pueden establecerse ciertos límites siempre actuando desde la ética y el marco legal. En esencia, el trabajador social debe apoyar y empoderar, no decidir por los demás.