Seminario final

Seminario final

by Elizabeth Lopez Hernandez -
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Título: Perspectiva y diagnósticos sociológicos de la sociedad moderna ante un problema de alcoholismo como problemática social compleja


INTRODUCCIÓN

El alcoholismo constituye una problemática social compleja que impacta la salud, la convivencia familiar, la inserción laboral y la integración social de las personas.

 Desde la perspectiva del Trabajo Social, no puede analizarse como una conducta aislada ni como una simple falta de voluntad, sino como el resultado de mediaciones sociales, históricas, culturales e institucionales que condicionan la vida cotidiana del sujeto. El presente trabajo tiene como objetivo aplicar enfoques de la teoría sociológica al análisis de un caso de alcoholismo, con el fin de elaborar un diagnóstico fundamentado y una propuesta de intervención contextualizada.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, en el año 2019, el alcohol provocó 2,6 millones de muertes atribuidos a accidentes de tráfico, problemas de dependencia y enfermedades cardiovasculares, cáncer o cirrosis, de ellos, varones las ¾ partes de los acontecimientos, teniendo a los Estados Unidos de América y los países europeos los de mayores incidencias.  

En Cuba, aunque el consumo es menor que en Europa y América del Norte, la información oficial muestra un impacto significativo en la salud y la sociedad, con un aumento de la dependencia y problemas asociados a jóvenes (varones y hembras) y adultos. El Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) reporta un incremento por consumo de alcohol, en especial, en hombres adultos y más común en las zonas urbanas. Siendo el reto principal la prevención en jóvenes y la atención a la dependencia en adultos en un contexto de recursos limitados.

El contexto del problema en el caso de una persona afectada por el alcoholismo, la perspectiva sociológica ayuda a ver que el consumo de alcohol no puede reducirse a una simple falta de voluntad, indica que existen factores sociales como problemas familiares, desempleo, presión del entorno, violencia, pobreza, frustraciones acumuladas o modelos culturales que normalizan el consumo excesivo. Desde este punto de vista, el problema se interpreta como resultado del sujeto y el contexto social. Es importante conocer relacion entre individuo y sociedad, libertad y determinación, o estructura y acción. En este caso, aunque la persona toma decisiones, éstas están condicionadas por su entorno. Por eso, el trabajo social no debe limitarse a juzgar la conducta, sino a comprender sus causas sociales y construir alternativas de cambio. Por lo que es necesario tener como bases y fundamentos la integración del conocimiento y aprendizaje, desde una perspectiva crítica y transformadora al aplicarlas en las situaciones cotidianas de las comunidades.

Justificación.

La situación social seleccionada corresponde a un hombre de 38 años, casado, sin hijos, con antecedentes de hipertensión arterial y consumo problemático de alcohol. Abandonó la universidad en segundo año y actualmente no mantiene vínculo laboral. Convive en un núcleo familiar integrado por seis personas, donde la esposa trabaja, los padres están jubilados, la hermana y el cuñado trabajan y el sobrino estudia. La vivienda se encuentra en buen estado, pero existen conflictos familiares cuando el sujeto ingiere bebidas alcohólicas. Además, comparte su vida social con un grupo de amigos que también consume alcohol. Existe un antecedente familiar relevante: un hermano falleció por cirrosis hepática producto del alcoholismo.

Esta situación adquiere relevancia para el Trabajo Social porque muestra una articulación de factores individuales y sociales que afectan el bienestar del sujeto y de su entorno. El problema no se reduce al consumo en sí mismo, sino a sus efectos sobre la salud, la dinámica relacional, la estabilidad emocional y la posibilidad de reinserción social y laboral.

Breve presentación de la estructura.

La estructura del trabajo incluye, en primer lugar, la identificación y descripción de la situación social; en segundo lugar, el marco analítico-sociológico con dos perspectivas teóricas; posteriormente, el diagnóstico sociológico; a continuación, la propuesta de intervención práctica; y, finalmente, las conclusiones y la bibliografía.

El estudio realizado, permitió, relacionar de manera directa, el caso de una persona alcohólica, entendiendo que no solo es una dificultad individual o médica, sino una situación social atravesada por factores familiares, económicos, culturales y comunitarios.

Desde la sociología, el caso problema puede analizarse como el resultado de muchas influencias que afectan la conducta, las relaciones y la integración social de la persona. Por este motivo, estudiar la realidad social y los procesos de modernidad ayudan a comprender situaciones que puede favorecer la exclusión, la desorganización social y la vulnerabilidad frente al consumo de alcohol.

OBJETIVO GENERAL DEL TRABAJO

Analizar los elementos esenciales de la perspectiva y los diagnósticos sociológicos de la sociedad moderna ante el problema del alcoholismo como problemática social compleja.

DESARROLLO

Identificación y descripción de una situación social.

Teniendo en cuenta que el trabajo social tiene como objetivo mejorar la calidad y bienestar de las personas, juega un papel protagónico en los sujetos adictos al alcohol, por lo que, a partir de la revisión bibliográfica, se fundamentan los elementos esenciales de la perspectiva y los diagnósticos sociológicos de la sociedad moderna ante el problema del alcoholismo, mostrando los modos de actuación profesional como trabajadores sociales.

El alcoholismo al ser considerado como una problemática social compleja, influida por factores generales e individuales es necesaria la integración profesional orientada a modificar conductas y transformar las condiciones sociales. El trabajador social en su tarea de transformación y comprensión del entorno social y en la construcción de sus modos de intervención involucra a la teoría social como recurso explicativo, de las prácticas de intervención.

En esta persona adicta al alcohol, la modernidad pudo influir de varias maneras, por ejemplo, por el ritmo acelerado de la vida, poco apoyo familiar y comunitario. El consumo de alcohol como forma de socialización puede contribuir al aumento o mantenimiento del problema. Esta puede interpretarse como una respuesta inadecuada ante tensiones propias de la vida moderna, donde muchas personas buscan alivio en sustancias que terminan afectando gravemente su bienestar y salud.

En el caso que se estudia, la perspectiva sociológica ayuda a entender que el consumo de alcohol puede estar asociado a conflictos familiares y el desempleo entre otros, no solo se desarrolla por la voluntad personal, sino por el entorno y su relación con grupos no adecuados que rodean la situación. Desde esta mirada, el trabajo social puede encontrar las causas y diseñar acciones integrales que incluyen los factores externos que influyen.

A su vez, los nudos teóricos fundamentales de la sociología permiten estudiar la realidad social desde diferentes niveles. En el caso de estudio el nivel macro permite analizar cómo influyen las condiciones sociales más generales. El nivel meso permite establecer las relaciones entre la dinámica de la familia, la comunidad e instituciones más cercanas y el nivel micro nos permite ubicar a la persona afectada en su entorno, sus emociones hábitos, relaciones cercanas y como este enfrenta las dificultades.

Tener el conocimiento de los niveles de análisis sociológico es fundamental para orientar la interacción, ya que permite actuar de manera integral, no basta con aconsejar a la persona de que abandone la dependencia del mal hábito de beber de forma descontrolada, también es importante trabajar con la familia, fortalecer vínculos de apoyo y promover la participación en espacios comunitarios.  Ritzer George. (1993).

La perspectiva sociológica permite comprender que los problemas sociales no surgen por si solos, sino que están relacionados con la estructura de la sociedad, las normas, las desigualdades y las formas de convivencia. Por esta razón, esta disciplina es esencial en el análisis de fenómenos como el alcoholismo y reconocer las influencias del entorno familiar y comunitario. Tosi et al., (2022)    

Los diagnósticos sociológicos de la sociedad moderna son las herramientas que permiten conocer las causas y explicar los fenómenos a enfrentar en la labor social mostrando los modos de actuación profesional.

Comprender la influencia de la modernidad es importante, ya que permite reconocer que la situación de una persona alcohólica no se explica solo por las decisiones personales sino por el contexto social más amplio.

El trabajo social puede incidir en la solución de estos problemas desde una perspectiva integral. Se realiza un diagnóstico social que permita identificar las causas. Es muy importante trabajar en la educación y en la prevención desde etapas juveniles, de esta forma la educación no se limita a atender las crisis sino a prevenirlas y modificar el entorno que sostienen la problemática.

El análisis sociológico ofrece al trabajador social una base teórica sólida para comprender, orientar y actuar frente al alcoholismo con mayor eficacia y sensibilidad humana.

Se propone un plan de acción que parte de una mirada sociológica y del enfoque del trabajo social, entendiendo que el alcoholismo no debe abordase como un hecho aislado sino como una situación compleja que requiere intervención integral, su aplicación busca no solo atender la crisis, sino promover cambios en el entorno que favorezcan una mejor calidad de vida. Se tomó como muestra, un caso de estudio, y se realizó una entrevista, en la que se muestran los datos esenciales.

Descripción del caso

· Género: masculino

· Edad: 38 años

· Estado civil: casado

· Hijos: no  

· Antecedentes patológicos personales: hipertensión arterial

· Hábitos tóxicos: alcoholismo

· Vinculado laboral: no

· Nivel de escolaridad: abandonó la universidad en 2do año.

· Núcleo familiar: integrado por 6 personas. La esposa trabaja. Padres jubilados la hermana y el cuñado trabajan y el sobrino estudia.

· Vivienda: en buen estado

· Antecedentes familiares: hermano fallecido de cirrosis hepática producto del alcoholismo. En ocasiones, se generan conflictos en la familia cuando esta persona ingiere bebidas alcohólicas.

· Círculo de amistades: en su vida social comparte con un grupo de amigos que ingieren bebidas alcohólicas.

Marco analítico-sociológico

Entre el trabajo social y la teoría sociológica existe una relación constitutiva, es decir, forma parte esencial de algo y lo distingue de los demás. Estas proporcionan las claves explicativas para comprender los fenómenos sociales y ayuda a los trabajadores sociales a percibir lo complejo de las relaciones humanas y en particular el caso de estudio, relacionado con una persona alcohólica, Contrera E y Marenghi M. (2018).  

La perspectiva sociológica es la manera en que los sociólogos enfocan la relación que existe entre la vida de cada uno de nosotros y la sociedad en que nos toca vivir. Consiste en ver lo general en lo particular, es decir, comprender como las experiencias individuales están moldeadas por contextos sociales más amplios, ella es esencial para el trabajo social. La sociología aporta aspectos fundamentales para que se comprenda la realidad social y analizar como las conductas y comportamientos individuales están influenciados por el entorno, las relaciones sociales y las condiciones en las que vive cada persona, Paradera D et al., (2005).

Todo esto, permite entender la sociedad como un espacio de interacción y cambios; los nudos teóricos fundamentales de la sociología y niveles de análisis, así como la modernidad y su evolución lo que permite interpretar fenómenos sociales desde una mirada más amplia y crítica.

Para analizar este caso se seleccionan dos perspectivas sociológicas: la teoría crítica y el estructural-funcionalismo. La teoría crítica permite comprender el alcoholismo como una respuesta socialmente condicionada a procesos de exclusión, frustración y desigualdad. Desde esta mirada, el problema no nace solo de decisiones personales, sino de la forma en que la estructura social limita oportunidades, deteriora vínculos y produce malestar.

El estructural-funcionalismo, por su parte, ayuda a observar cómo el alcoholismo altera el equilibrio de la familia y de la comunidad. Esta perspectiva permite identificar disfunciones en la integración social, debilitamiento de normas de convivencia y fallas en las funciones de contención que deberían cumplir la familia, las redes comunitarias y las instituciones.

De manera complementaria, puede incorporarse el Interaccionismo simbólico como apoyo analítico, ya que permite estudiar los significados que el sujeto atribuye al alcohol, a su grupo de amigos y a su propia identidad. Esto resulta útil para comprender cómo el consumo puede convertirse en una práctica asociada a pertenencia, escape o reconocimiento social.

Diagnóstico sociológico

El alcoholismo en este caso no puede explicarse desde el sentido común como una simple mala conducta o falta de interés personal. El análisis sociológico muestra que existen mediaciones sociales que favorecen el consumo y su permanencia. Entre ellas destacan la desvinculación laboral, la interrupción de estudios universitarios, la presencia de amistades consumidoras, los antecedentes familiares de alcoholismo y la tensión cotidiana dentro del núcleo familiar.

Desde la teoría crítica, puede afirmarse que el sujeto se enfrenta a una contradicción entre sus expectativas de integración social y las limitadas oportunidades reales de desarrollo. La falta de empleo estable y la pérdida de continuidad educativa pueden generar frustración, desmotivación y búsqueda de escape en el alcohol. Desde el estructural-funcionalismo, la situación revela una ruptura en los mecanismos de integración y control social, pues ni la familia ni el entorno institucional logran contener de forma suficiente el problema.

Al observar las mediaciones por niveles, se identifican varios elementos. En el nivel estructural aparecen el desempleo, la presión económica y la escasez de oportunidades para la reinserción laboral. En el nivel institucional se aprecia una respuesta limitada de los servicios de salud, orientación y acompañamiento social. En el nivel grupal, el círculo de amistades refuerza el consumo como práctica normalizada. En el nivel subjetivo, el alcohol puede estar cumpliendo una función de evasión, alivio emocional o pertenencia.

Por tanto, el alcoholismo se presenta como una forma de adaptación socialmente construida, donde el sujeto intenta responder a tensiones personales y sociales mediante una práctica que, aunque le ofrece alivio inmediato, reproduce el deterioro de su salud, sus relaciones y sus posibilidades de integración.

Propuesta de intervención práctica

La propuesta de intervención práctica responde directamente a lo identificado en el diagnóstico, por lo que no puede ser general ni abstracta. Se propone una estrategia de Trabajo Social articulada en tres niveles: individual, familiar e institucional-comunitario.

· Atención individual: realizar entrevista diagnóstica para conocer la historia del consumo, la disposición al cambio y los factores que mantienen la adicción. A partir de ello, derivar a consulta médica, psicológica y, si es posible, a servicios de rehabilitación.

· Trabajo con la familia: desarrollar espacios de orientación familiar para disminuir la conflictividad, promover la comunicación y evitar la estigmatización. La familia debe comprender que el alcoholismo requiere apoyo, paciencia y acompañamiento.

· Articulación comunitaria e institucional: vincular el caso con servicios de salud, redes de apoyo comunitarias y alternativas de reinserción social y laboral. También es importante fomentar actividades de socialización no asociadas al consumo.

La intervención debe orientarse a transformar tanto la conducta del sujeto como las condiciones relacionales que sostienen el problema. Por ello, el Trabajo Social debe actuar sobre la persona, pero también sobre el contexto que reproduce la situación.

PLAN DE ACCION  

Tarea        Responsable        Cumplimiento

1.      Realizar entrevista con la persona afectada para conocer causas de su adicción y disposición al tratamiento.  

Trabajador social, persona afectada

Semana 1.

2.      Identificar posibles causas familiares y personales que influyen en el consumo de alcohol del caso de estudio.

Trabajador social y familia

Semana 2.

3. Evaluar la situación familiar, económica de la familia

Trabajador social y familia

Semana 3.

4. Fortalecer redes de apoyo familiar, comunitarios e institucionales.

Trabajador social y familia

Semana 4.

5.      Trabajar con la familia para que comprenda que el alcoholismo es una problemática que requiere apoyo, paciencia y acompañamiento, no rechazo ni violencia.

Trabajador social y familia

Semana 5.

6.      Proveer alternativas de cambios que favorezcan la recuperación y la reinserción social y laboral.

Trabajador social, comunitaria e institucional

Semana 6.

7. Buscar apoyo en instituciones de salud (medicina general, psicólogos, rehabilitación) para que el caso asista a consulta.

Trabajador social, comunitaria e institucional

Semana 7.

8. Realizar seguimientos periódicos para valorar avances, dificultades o posibles recaídas.  

Trabajador social

Semana 8.

 CONCLUSIONES

El análisis realizado permite concluir que el alcoholismo es una problemática social compleja que no debe interpretarse como un hecho aislado ni como una simple responsabilidad individual. En el caso estudiado, el consumo problemático se encuentra vinculado con factores familiares, laborales, relacionales y culturales que exigen una lectura sociológica integral.

La sociología aporta al Trabajo Social herramientas para comprender las causas profundas de los problemas sociales, superar explicaciones naturalizadas y diseñar intervenciones más eficaces y humanas. En este caso, el diagnóstico permite fundamentar una acción profesional que combine atención individual, trabajo con la familia y articulación institucional.

 
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Berman Marshall (2001). Conferencia de clases II. Contexto del surgimiento de la sociología como Ciencia. Todos los sólidos se desvanecen en el aire. La experiencia de la Modernidad (prefacio e introducción) en: Alain Bazain Rodríguez et al, introducción a la sociología. Selección de lecturas, Ed. Félix Varela, La Habana, 2001. Tomo I págs. 42 – 69. Contexto del surgimiento de la sociología como Ciencia.

Colectivo de autores. 1979. Historia de la sociología del siglo XIX – comienzos del siglo XX. Editorial Progreso Moscú. Págs.3-361

Contrera Elina y Marenghi Marta. (2018). Capitulo II. Teoría social y Trabajo social. Aporte de los clásicos al estudio de la cuestión social. (Coord. Julio Sarmiento). Revista Margen https://www.margen.org. Facultad de Trabajo Social, Universidad Nacional de la Plata, Argentina, 2018.

Paradera D., Pintos A., Esteban R., y Alejandro R. (2005). Sociología. Edición Maipué, Bs.As.,2005.

Ritzer George. (1993). Esbozo histórico de la teoría sociológica: Primeros años. Conferencia de clases. Tema I. La perspectiva sociológica: Orígenes, naturaleza y debates centrales: Los nudos teóricos fundamentales de la sociología y sus niveles de análisis. La Modernidad y su evolución: Claves conceptuales.

Tosi, M. J., & otros. (2022). 1.2: Perspectivas sociológicas sobre problemas sociales. Libre texts. https: //español. Libretexts. Org/bookshelves/ciencias _ sociales/trabajo_ social_ y _ Servicios_ Humanos /problemas_ sociales – continuidad.