Educación Ambiental y Medio Ambiente.

Educación Ambiental y Medio Ambiente.

de Maydalis Ibargollín Cepero -
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En el ámbito educativo y social se observa con frecuencia una confusión entre los conceptos de Educación Ambiental y Medio Ambiente. Muchos los utilizan como sinónimos, lo cual limita la comprensión de su verdadero alcance y reduce la eficacia de las acciones formativas. Es necesario aclarar que el Medio Ambiente constituye el objeto de estudio y cuidado, mientras que la Educación Ambiental es el proceso pedagógico que busca formar conciencia, valores y actitudes responsables frente a ese objeto. Esta distinción resulta fundamental para orientar la práctica docente y para garantizar que los estudiantes comprendan la importancia de la sostenibilidad en su vida personal y profesional.  

 

El Medio Ambiente, de acuerdo con la Ley 81 del Medio Ambiente de Cuba, aprobada en 1997, se define como el sistema de elementos naturales, artificiales, socioeconómicos y culturales con los que interactúa el ser humano y que condicionan su vida en sociedad. Se trata de un espacio vital, dinámico y cambiante, cuyo equilibrio depende de la interacción responsable de las personas. Mi posición es que el Medio Ambiente debe ser asumido como el referente concreto que nos obliga a pensar en la sostenibilidad de la vida, en la protección de los recursos naturales y en la la cultura. No es un concepto abstracto, sino la realidad tangible que nos rodea y que exige de nosotros una actitud consciente y responsable.  

 

Por su parte, la Educación Ambiental, según la Estrategia Nacional de Educación Ambiental del CITMA y el Programa Nacional de Educación Ambiental para el Desarrollo Sostenible 2023-2030, es un proceso permanente que busca desarrollar una cultura ambiental en la sociedad. No se limita a transmitir información sobre el entorno, sino que promueve la reflexión crítica, la participación activa y la construcción de valores éticos que orienten la acción responsable frente a los problemas ambientales. Mi posición es que la Educación Ambiental constituye la vía pedagógica para transformar la relación del ser humano con su entorno, integrando ciencia, ética y responsabilidad social. Es un proceso formativo que debe estar presente en todos los niveles de enseñanza, porque solo así se logra que los estudiantes comprendan, valoren y actúen en favor de la sostenibilidad.  

 

En Cuba, además de la Ley 81, se promulgó la Ley 150 “Del Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente”, aprobada en 2022 y publicada en la Gaceta Oficial en 2023. Esta norma actualiza el marco legal y refuerza la gestión sostenible de los recursos naturales, ampliando la visión de la política ambiental y vinculando la preservación del entorno con la racionalidad en el uso de los recursos y la supervivencia humana. La Ley 150 reconoce que el Medio Ambiente no es solo naturaleza, sino también sociedad, cultura y economía, y que su cuidado exige una educación ambiental coherente y sólida. De esta manera, se establece un vínculo directo entre la legislación y la práctica educativa, pues sin una formación ambiental adecuada, las leyes no pueden cumplirse de manera efectiva.  

En mi práctica como profesora de Literatura y Lengua en la Enseñanza Técnica y Profesional, trabajo ambos conceptos en interacción. El Medio Ambiente aparece como contenido temático en los diferentes tipos de textos y en los discursos culturales que analizan la relación del hombre con la naturaleza, el trabajo agrícola y los valores sociales. La Educación Ambiental, en cambio, se convierte en estrategia didáctica: promuevo la reflexión crítica y la construcción de valores a partir de la lectura y análisis de obras literarias que abordan la relación entre el ser humano y su entorno. Por ejemplo, al estudiar un poema sobre la tierra y el trabajo campesino, los estudiantes no solo comprenden el valor estético del texto, sino que reflexionan sobre la responsabilidad profesional del técnico agrícola en el cuidado del suelo y los recursos,  la clase se convierte en un espacio interdisciplinario donde se integran cultura, ciencia y ética, y donde la literatura se convierte en un medio para formar conciencia ambiental.  

En conclusión, la confusión entre Educación Ambiental y Medio Ambiente se supera al reconocer que el Medio Ambiente es el objeto de estudio y cuidado, mientras que la Educación Ambiental es el proceso pedagógico que forma conciencia y valores para ese cuidado. En mi labor docente trabajo ambos: el Medio Ambiente como contenido y la Educación Ambiental como estrategia formativa, integrando la literatura y la lengua con la formación técnica y profesional. Esta integración permite que los estudiantes desarrollen una actitud crítica y responsable frente a los problemas ambientales, lo cual es esencial para su desempeño futuro como profesionales y ciudadanos comprometidos con la sostenibilidad. El respaldo jurídico de la Ley 81 y la Ley 150, junto con las estrategias nacionales del CITMA, otorgan solidez científica y política a esta práctica, asegurando que la educación cubana contribuya de manera efectiva a la preservación del entorno y a la formación de una cultura ambiental en la sociedad.  

Referencias 

- Asamblea Nacional del Poder Popular. (1997). Ley No. 81 del Medio Ambiente. Gaceta Oficial de la República de Cuba.  

- Asamblea Nacional del Poder Popular. (2022). Ley No. 150 del Sistema de los Recursos Naturales y el Medio Ambiente. Gaceta Oficial de la República de Cuba.  

- Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA). (2010). Estrategia Nacional de Educación Ambiental. La Habana, Cuba.