Maestría en Didáctica V Edición Tarea 1
Curso: La educación ambiental para el desarrollo sostenible
Autora: Denia Prat Olivares
El Medio Ambiente (MA) lo concibo como un sistema complejo y dinámico, resultante de la interacción entre los sistemas naturales, sociales, culturales, económicos, tecnológicos y constructivos. No se limita a los elementos biofísicos (flora, fauna, recursos naturales), sino que integra las dimensiones históricas, políticas, estéticas y éticas construidas por la humanidad. Es el escenario, el sustrato y el producto de la vida en el planeta. (Fuente consultada: Materiales del Tercer Perfeccionamiento - Lineamientos para el trabajo interdisciplinario y la formación de valores; UNESCO, 2020. Educación para los Objetivos de Desarrollo Sostenible).
La Educación Ambiental (EA) la entiendo como el proceso pedagógico permanente, crítico y participativo, que tiene como propósito formar capacidades, valores, actitudes y conocimientos para comprender las complejas relaciones sociedad-naturaleza. Su fin último es promover conductas responsables, éticas y transformadoras que permitan prevenir y solucionar los problemas ambientales, en el camino hacia el desarrollo sostenible. No es una mera transmisión de información sobre el MA, sino una educación para la acción y en y desde el contexto. (Fuente consultada: Estrategia Nacional de Educación Ambiental; Didáctica de la Educación Ambiental para el Desarrollo Sostenible - Materiales del curso de posgrado).
La contradicción que algunos presentan radica en confundir el objeto de estudio (el MA) con la acción formativa (la EA). El MA es el qué estudiamos, analizamos y problematizamos; es el contenido y el contexto. La EA es el cómo y el para qué lo hacemos; es el enfoque metodológico, la estrategia educativa que dota de intencionalidad a ese estudio. Separarlos sería como confundir la enfermedad (el problema de salud) con la medicina (el proceso para curarla). Se necesita conocer el MA para hacer EA, pero la EA trasciende el simple conocimiento y busca la intervención consciente.
En mis clases de Lengua y Literatura, trabajo AMBOS: el Medio Ambiente y la Educación Ambiental, de manera integrada y dialéctica. No los concibo como entes separados, sino como una unidad indisoluble donde el contenido (MA) y el enfoque (EA) se potencian mutuamente.
1. El Medio Ambiente como contenido y contexto: En los programas de Lengua y Literatura del preuniversitario son ricos en posibilidades. Cuando analizamos un poema de Carilda Oliver Labra o un cuento de Onelio Jorge Cardoso, no solo buscamos figuras literarias. Abordamos el MA al identificar ¿cómo se representa la naturaleza? ¿Qué relación tienen los personajes con su entorno social y rural? ¿Qué valores estéticos y culturales del paisaje cubano se transmiten? Al trabajar la tipología textual, cuando mis estudiantes redactan un texto expositivo sobre la contaminación de una bahía o un texto argumentativo sobre la necesidad de un proyecto comunitario, están tomando al MA como referente, como problema real de su contexto. El aula se convierte en un espejo del mundo, y ese mundo es el Medio Ambiente.
2. La Educación Ambiental como enfoque y propósito: Mi intención no es solo que describan el problema, sino que lo problematicen. Aquí aplico la EA. A través del diálogo, el debate y la investigación-acción participativa, los estudiantes no solo aprenden sobre el deterioro de un manglar (MA), sino que desarrollan habilidades para analizar sus causas sociales y económicas (EA), se forman una opinión crítica (EA) y se motivan para proponer soluciones desde su comunidad o desde su propia conducta (EA). Por ejemplo, al leer y producir textos periodísticos, no solo estudiamos su estructura; nos preguntamos: ¿qué papel juegan los medios en la conciencia ambiental? ¿cómo podemos usar la palabra escrita para sensibilizar a otros sobre el cuidado del entorno escolar? Ese "para qué" y ese "cómo" transformador es la esencia de la Educación Ambiental.
En síntesis, el Medio Ambiente me provee los temas, los problemas y los textos del mundo; la Educación Ambiental me provee la brújula y el método para que mis estudiantes no sean solo lectores pasivos de ese mundo, sino escritores y actores de un futuro sostenible. Formar un estudiante con sensibilidad para leer la realidad socioambiental (MA) y con conciencia crítica para actuar sobre ella (EA) es, desde mi perspectiva, el mayor aporte de la asignatura a su formación integral.